Gastos Fijos y Variables
En la contabilidad de costos y la planeación financiera corporativa, los gastos fijos y variables constituyen la clasificación fundamental de las erogaciones de una empresa analizadas en función de su comportamiento ante los cambios en el volumen de producción o ventas. Los gastos fijos son aquellos costos institucionales que se mantienen constantes y recurrentes durante un periodo determinado, independientemente de si la empresa produce, vende o detiene su operación (como la renta de naves industriales, los sueldos administrativos estructurales o las primas de seguros). Por el contrario, los gastos variables son aquellos que fluctúan de forma directa y proporcional con el nivel de actividad comercial del negocio (como las materias primas, los fletes de distribución o las comisiones sobre ventas). Comprender la naturaleza analítica de ambos conceptos es un requisito indispensable para la dirección general, ya que permite determinar con precisión el punto de equilibrio, fijar precios de venta rentables y diseñar presupuestos operativos que blinden la liquidez ante escenarios de contracción económica.
Por lo tanto, los gastos fijos y los gastos variables son fundamentales y parte de la estructura básica de una empresa para que esta pueda seguir funcionando. Pero lo más relevante de todo esto, es que cada organización pueda tener el control e ir observando cómo estos gastos van ascendiendo, tan solo de esta manera el balance será positivo.
Gastos fijos
Para que ambos conceptos se puedan entender con claridad es necesario que revisemos cada uno en detalle.
Los gastos fijos corresponden a los gastos que dentro de una empresa se tiene que realizar constantemente y de forma obligatoria para que la misma pueda seguir funcionando. Los ejemplos más claros son el pago del agua, de la luz, de los materiales de oficina, etc.
Claro que estos son un ejemplo y pueden variar dependiendo de cada organización y del nivel de consumo.
También deben ser incluidos los gastos correspondientes a la renta, en resumen, todo tipo de gasto que se deba realizar mes a mes para que la empresa continúe con sus actividades. Donde de igual manera se incluye el pago de los salarios, el pago de impuestos, las obligaciones fiscales, mantenimiento, limpieza, entre otros.
Gastos variables
Por otra parte se encuentran los gastos variables, los cuales tiene relación directa con el total de ventas que se ha registrado. Lo que se verá traducido al éxito que pueda tener la empresa.
Para poder entenderlo desde otra perspectiva, cuando las ventas de tu empresa aumentan, a la par van a aumentar los gastos variables. De igual modo, que si las ventas disminuyen, los gastos variables van a bajar.

Dentro de los gastos variables deben ser consideradas: las inversiones, el marketing, la publicidad y todo lo que tenga que ver con la imagen de la empresa. Y tal como su nombre lo indica, son del tipo variable porque tan solo son utilizadas de forma puntual. Y por ello no tienen relación, por ejemplo, con el presupuesto para pagar los sueldos de los empelados.
Otro aspecto importante que se genera con los gastos fijos y los gastos variables, es que con ambos se puede obtener el gasto total. El cual es responsabilidad de cada empresa calcular para alcanzar un verdadero equilibrio.
Obteniendo información muy importante acerca de cuánto es lo que la empresa tiene que vender para tener la capacidad financiera de cubrir los gastos totales.
La fórmula para poder obtener los gastos totales es:
- Gastos totales= total de gastos fijos + total de gastos variables
Siendo la clave en todo esto y en utilizar dicha fórmula, que los ingresos deben ser superiores a los gastos totales para que una empresa pueda obtener verdaderos beneficios y se convierta en una empresa verdaderamente rentable.
Para una explicación más amena te compartimos este video:
El Punto de Equilibrio y el impacto de los costos en la rentabilidad del negocio
Clasificar de forma estricta los egresos dentro de un catálogo de cuentas contables permite a los administradores realizar simulaciones financieras avanzadas para medir la viabilidad operativa. Para optimizar la rentabilidad, la toma de decisiones debe fundamentarse en tres variables críticas de la ingeniería de costos:
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El Margen de Contribución: Es la diferencia entre las ventas netas y los gastos variables directos del negocio ($Margen = Ventas – Gastos Variables$). Este indicador representa el dinero remanente que tiene la empresa para cubrir sus gastos fijos y generar una utilidad neta real. Si el margen de contribución de un producto es demasiado bajo, la empresa tendrá que vender volúmenes masivos solo para subsistir.
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Cálculo Analítico del Punto de Equilibrio: Es el nivel de ventas exacto en el cual la organización no obtiene utilidades, pero tampoco incurre en pérdidas; es decir, donde los ingresos igualan a la suma total de los costos fijos y variables. La fórmula matemática para determinar las unidades a vender es:
Punto de Equilibrio (Unidades) = Gastos Fijos Totales/(Precio de Venta Unitario – Gasto Variable Unitario) -
El Grado de Apalancamiento Operativo: Las empresas con una estructura recargada en gastos fijos (como las fábricas con maquinaria pesada) tienen un alto apalancamiento operativo. Esto significa que una vez superado el punto de equilibrio, cada venta adicional incrementa la utilidad de forma exponencial; sin embargo, si las ventas caen, las pérdidas se multiplican con la misma velocidad, a diferencia de los negocios con estructuras basadas en gastos variables.
📊 La trampa de los costos mixtos o semi-variables: En la práctica operativa diaria, existen egresos que contienen un componente fijo y uno variable, tales como el recibo de luz de una planta de producción o el servicio telefónico con planes de datos excedentes. Agrupar estos costos “a ciegas” sin realizar un método de segregación contable provoca distorsiones severas en los estados financieros, lo que deriva en estrategias de precios erróneas y en discrepancias en las declaraciones de deducciones mensuales ante el SAT.
« Regresar al Glosario🧮 Clasifica tus costos de forma inteligente y calcula tu rentabilidad en la nube con Villanett: Intentar separar tus gastos fijos y variables utilizando hojas de cálculo manuales o sistemas de escritorio obsoletos incrementa el riesgo de arrastrar errores analíticos que oculten pérdidas hormiga o inflen tus márgenes de ganancia de forma ficticia. Con el Software ERP y Sistema Contable en la Nube de Villanett, tomas el control total de tu ingeniería de costos: automatiza la asignación de egresos por centros de costos o departamentos, vincula tus gastos de administración fijos directo a tus estados financieros en tiempo real, amarra tus variables de compra con tus CFDI 4.0 y obtén visibilidad absoluta sobre tu punto de equilibrio desde cualquier lugar.